Explorando
la metodología Learning by Doing
Queridos amigos, el
pasado 13 de enero de 2018, comenzando nuestras clases de Educación digital,
mis compañeros y yo, vivenciamos la Metodología “Learning by Doing” que el
Profesor Diego Mazo nos proponía como ayuda en nuestra innovación y
mejoramiento de nuestra práctica docente. Esta metodología de “aprender
haciendo” nos dejó una buena impresión y con el deseo de implementarla con
nuestros estudiantes.
Dicha metodología, el
profesor Mazo, nos la dio a conocer, a través, del juego del Yo-yo. Fue una
experiencia interesante, que en mi caso personal, me ayudó a trabajar en
equipo, valorar el trabajo de mis compañeros y a reconocer el esfuerzo de toda
la clase por asumir el reto del aprendizaje.
Aprender haciendo,
“learning by doing” en inglés, es una
metodología de aprendizaje de raíz constructivista donde el acento está puesto
en el aprendizaje versus las posiciones de tipo conductivistas donde el interés
está puesto en la enseñanza.
En la práctica, puede
verse como una inversión del proceso enseñanza-aprendizaje tradicional. En vez
de la secuencia habitual que va de la teoría a la práctica (Teoría →
Práctica) se invierte el proceso
(Práctica →Teoría). ¿Por qué? Una
realidad que no se puede obviar es que una persona aprende:
El 20 % de lo que ve
El 20% de lo que oye
El 40 % de lo que ve y
oye
El 80 % de lo que
vivencia o descubre por sí mismo
De igual manera, después
de la vivencia del Yo-Yo, el maestro nos llevó a un momento de meta-cognición,
de reflexión de lo que habíamos hecho. Así comprendí, que el maestro puede
empoderar a sus estudiantes y hacer que sus acciones se dirijan al éxito y a
una verdadera felicidad, estimulándolos a pensar antes y después de actuar, que
la reflexión preceda y culmine toda acción; formarlos en la confianza en sí
mismos, y a que no tengan miedo de las situaciones problemáticas que no se
pueden prever.
Además, pude
reflexionar que el maestro debe convertir a su estudiante en dueño y líder de
sí mismo; a combatir el estrés y la ansiedad que lo lleva a malas decisiones.
Se debe hacer comprender al estudiante que la vida nos ofrecerá momentos
totalmente inesperados y contradictorios, pero que aun así, es necesario seguir
adelante. El buen maestro da herramientas a sus estudiantes para que puedan
defenderse de las adversidades y la manera como se deben afrontar los problemas
inesperados, dando posibles soluciones a cada uno. Se debe enseñar al
estudiante a dar, sin esperar
recompensa, formar la conciencia en la ética y ser fieles a ella. Llevar a que
el estudiante encuentre gozo y alegría en cada momento de la vida. De igual
modo, se debe enseñar a saber ganar y saber perder; ayudarlos a que tomen riesgos para transformar los sueños en
realidad. Estimularlos a tener coraje
para andar por lugares desconocidos.
El maestro para que
pueda llevar a sus estudiantes por la senda de la competencia, del éxito y de la felicidad debe volver a los
estudiantes adecuados para comprender, analizar, reflexionar y tomar una
posición crítica frente a lo estudiado y los sucesos de la vida, con el fin de
que puedan ser miembros productivos, mientras son responsables socialmente, y
agregaría que para que puedan disfrutar de vidas satisfactorias en lo personal
y en lo profesional
El maestro debe
empoderar a sus estudiantes para que puedan disponer de buenas relaciones
sociales, interactuar con inteligencia emocional y con la capacidad de aprender
a aprender, comprender el mundo que les rodea, y poder analizar y hacer
propuestas innovadoras, que generen valor para ellos mismos y su sociedad.
En conclusión, la
vivencia de la metodología “Learning by Doing”, propuesta por el profesor Diego
Mazo, fue inmensamente positiva, puesto que me ha permitido, valorar la acción
como el espacio y el lugar privilegiado del proceso enseñanza-aprendizaje.
Gracias.